Ese Motor Que Te Condena

Hay momentos en los que, gracias a los eslabones perdidos de nuestro árbol familiar, podemos observar ciertas conductas que los humanos/personas desarrollamos conforme pasan los años y ni siquiera nos damos cuenta. Eso, que nos permite sobrellevar el camino sin sangrar a cada paso, como la armadura del caballero, que lleva tantos años ahí, que ya es parte de si,
Por eslabones perdidos remito a la gente que amo, que observo, que quiero ver feliz (por eso involuntariamente terminamos analizando tan a fondo los pormenores de aquellos que amamos), lo importante seria, empezar con uno mismo, con mis reacciones y acciones que son aquello que define mi camino… pero el miedo a ver toda la fragilidad que hay adentro puede mas, -el miedo (cito*) existe solamente en la mente humana, en ninguna otra parte-
 
Que nos impulsa a reaccionar y querer progresar/lograr metas/alcanzar la plenitud espiritual?, varia en todos los casos, algunos, usan el enojo como “motor”, y que curioso es ver que siempre lo que nos impulsa es aquello que mas odiamos, esas actitudes que condenamos y que (creemos) no tienen lugar en nuestra mente. Avanzar a partir del sufrimiento propio, el abandono, la firme creencia de que el universo nos pone pruebas a cada paso y dolores inmensos para superarnos y ser mejores, es también actuar desde el pedestal de víctima. (Saliendo adelante con más fuerza, al mejor estilo mujer golpeada de Hollywood) aquella que sobrevive, que sale adelante a pesar de todo, que no demuestra sufrimiento para ser un pilar para sus hijos, y mantiene la procesión por dentro. Otros desde el dolor, cavamos un pozo…nos metemos en el, a disfrutar de ese sufrimiento y tristeza, y esperar que algo o alguien nos rescate, porque, si hasta ahora no servimos para nada, cual es el punto?, anhelando vidas ajenas, pertenencias ajenas, con la nariz apoyada en el vidrio de la vidriera de la felicidad,
No deja de sorprenderme la capacidad e inspiración que surge desde el dolor, para algunos esa fuerza para hacer y ser más y mejor…para mí…para crear, narrar, enfocarme, es una triste forma de productividad
El dolor es mi motor, mi musa
 
Se feliz en tu soledad. 

Como el Fuego y la Piel

Hay veces en la vida que la indignación cae por todas las paredes del Corazón, cuando no hay donde refugiarse, cuando realmente ya paso hace rato ese momento donde la mente decide mentir y correr el dolor a un lado, soy de los seres que (además de esperar a tener el alma absolutamente desgarrada para hacer un movimiento) tan solo comprenden a través de la música cuando están en un lugar o una situación que los esta dañando, y cual mártires patrióticos hacen caso omiso hasta que es demasiado tarde…, no corrijo NUNCA es demasiado tarde.
 
La vida nos pone constantemente pruebas que evidencian nuestra cobardía, así como también esa armoniosa y salvadora (y repentina!) fuerza y determinación de secarnos de una vez las lagrimas y hacer lo que inevitablemente tenemos que hacer; que cuesta arriba se hace aprender que no hay que creer en cuentos de hadas, sino crear aquellos que realmente sean humanamente posibles sin depender tanto del otro integrante y de convertirlo en eso que yo anhelo.
 
La indignación de reconocernos diferentes, de disentir, de encontrarte mirando hacia abajo, ahí donde esta el pasado y esos dolores (semi) olvidados, ahí, buscando como fue que paso esta vez, y si (como decía el abuelo) esto también pasara…
 
Y que increíble que así y todo dentro de mi alma inundada, se que si, que esta vez, como tantas otras, pasara, dejando lugar al aprendizaje a la observación y al análisis de que indudable e inevitablemente ahí, (en esa madeja oscura de recuerdos, dolor, miedo, incertidumbre) en ese maldito lugar de mierda, donde sos pequeño y de papel de arroz….hay algo que aprender.
 
El dolor no es al azar…como el fuego y la piel, tiene que tener algo de racionalidad, de lógica, me quemo, me duele, quizás si no intentase tocar mas el fuego, no dolería…vale una tarde de música y análisis profundo sobre la relación Dolor – Aprendizaje, siempre he querido creer (y es aquello que me hace sonreír hasta con esos ojos hinchados de horas de llorar) que todo, siempre es para mejor, si esto también.
 
Además estamos haciendo la vista muy corta eh, hay tanta gente que nos ama, nos necesita, nos corresponde, nos nutre, nos recarga, nos enseña…nos SUMA y ojo que no se suman solamente los billetes, bienes, (vil vil metal) un oído suma, una palabra suma, recordar suma, una sonrisa a tiempo suma. Pero nada sirve si no sumamos, cada uno, desde su rol de turno, puede abrir bien los ojos y sumar….(eventualmente) vuelve.
 

Cartas – anónimos con historia…

Minientrada

Déjà vu ?

Mi amigo socialista me dejo esta linda historia, que nos confirma una vez mas que las casualidades no existen… solo es la energia tratando de mostrarnos en que, o en donde debemos detenernos y pensar…y por eso amigo mio, Gracias! Por la confianza, por las ganas de recordar y escribir.

Paz.

A veces la mente nos juega como desafíos… … recuerdo algo que paso un par de veces en el colegio, hace mucho tiempo ya,   la escena es la siguiente: estábamos en el aula con algunos compañeros que habían llegado temprano como yo y en vez de juntarnos a hablar afuera del colegio o en el patio, para nosotros era directamente mas cómodo estar en el aula vacía, pero algunos sentados en el escritorio del profesor, otros sentados en cualquier banco, otros parados y así charlar de cualquier cosa con tal de que pase el tiempo y que tocara el timbre para que empezaran las largas y a veces tediosas horas de clase.

El hecho es que un día mi compañero Oscar estaba sentado sobre la mesa del profesor, yo estaba en mi banco y otro compañero llamado Carlos estaba parado junto a Oscar,  de repente Oscar le dice a Carlos: ” tenemos que ver cuando vamos a pasarnos esas revistas, porque  … ”  y Carlos lo interrumpe con un grito típico de un cantante de rock, como imitando un solo de voz bien rockero, es que Carlos cantaba en una banda pequeña y a veces tenia esos arranques “liricos”      a esto Oscar me mira y nos reímos vivamente de Carlos.

Lo que me inquieta hasta el día de hoy (a mas de 22 años de este hecho) es que esa escena ocurrió literal exacta y realmente tres veces (si 3)    Ocurrió una vez,  luego a los 5 meses, que fue cuando se repitió por primera vez este hecho, yo se los hice notar a mis compañeros   quienes exactamente estaban en los mismos lugares ubicados, porque Oscar comenzó diciéndole a Carlos nuevamente lo de las revistas, a lo que Carlos lo interrumpe con su grito rocker, cuando nos miramos con Oscar nuevamente para reírnos, yo no me reí y le dije :  “la otra vez le dijiste lo mismo y Carlos te corto así, te acordas?”     a lo que Oscar me dijo: “si no? creo que si”    pero dudoso,  Carlos no le dio demasiada importancia a mi comentario y yo pensé en ese momento que había sido una casualidad, pero era raro el hecho de que fuera tan llamativo para mi y no para ellos.

Al siguiente año en uno de los tantos días de clase pero ya en medio de un recreo estábamos nuevamente Oscar y Yo solos en el aula, los demás compañeros estaban en el patio, y de repente entra Carlos, Oscar estaba sentado en el escritorio vacío del profesor,  siempre se sentaba ahí, ya que desde esa posición miraba por la ventana hacia la calle.

Oscar le dice a Carlos, quien se detiene de pie casi a su lado: ” tenemos que ver de pasarnos esas revistas  … ”   a lo que Carlos nuevamente lo interrumpe con su grito de canción rockera,      ahí mismo vi que algo raro ocurría, porque Oscar me miro nuevamente para reírnos del grito de Carlos, pero mirandome esta vez en forma extraña     inmediatamente me pare y les dije: ” ¡¡¡ eyyy esperen, esto ya paso 2 veces antes, se acuerdan?? Yo me acuerdo bien fue el año pasado, mas vale que no me estén haciendo una broma ustedes dos!!! ”     Oscar me miro asombrado y acepto que el hecho era repetido, Carlos también pero me dijo que recordaba solo vagamente la vez anterior.

Será que fue una broma de Oscar y Carlos en confabulación hacia mí? … . es difícil sospechar eso, debido la lejanía en fecha de las repeticiones.       Será que algo en mi mente fallo y recuerdo ese hecho como perdido y repetido?       o será que realmente este hecho ocurrió tres veces como real y absolutamente estoy convencido de que así fue?  … . . Quiero y a la vez no quiero saber la razón.

Lo que si quiero  … es saber y sentir que la razón por la que haya ocurrido algo así tres veces no fue ni casualidad ni mucho menos una broma de amigos.