Como el Fuego y la Piel

Hay veces en la vida que la indignación cae por todas las paredes del Corazón, cuando no hay donde refugiarse, cuando realmente ya paso hace rato ese momento donde la mente decide mentir y correr el dolor a un lado, soy de los seres que (además de esperar a tener el alma absolutamente desgarrada para hacer un movimiento) tan solo comprenden a través de la música cuando están en un lugar o una situación que los esta dañando, y cual mártires patrióticos hacen caso omiso hasta que es demasiado tarde…, no corrijo NUNCA es demasiado tarde.
 
La vida nos pone constantemente pruebas que evidencian nuestra cobardía, así como también esa armoniosa y salvadora (y repentina!) fuerza y determinación de secarnos de una vez las lagrimas y hacer lo que inevitablemente tenemos que hacer; que cuesta arriba se hace aprender que no hay que creer en cuentos de hadas, sino crear aquellos que realmente sean humanamente posibles sin depender tanto del otro integrante y de convertirlo en eso que yo anhelo.
 
La indignación de reconocernos diferentes, de disentir, de encontrarte mirando hacia abajo, ahí donde esta el pasado y esos dolores (semi) olvidados, ahí, buscando como fue que paso esta vez, y si (como decía el abuelo) esto también pasara…
 
Y que increíble que así y todo dentro de mi alma inundada, se que si, que esta vez, como tantas otras, pasara, dejando lugar al aprendizaje a la observación y al análisis de que indudable e inevitablemente ahí, (en esa madeja oscura de recuerdos, dolor, miedo, incertidumbre) en ese maldito lugar de mierda, donde sos pequeño y de papel de arroz….hay algo que aprender.
 
El dolor no es al azar…como el fuego y la piel, tiene que tener algo de racionalidad, de lógica, me quemo, me duele, quizás si no intentase tocar mas el fuego, no dolería…vale una tarde de música y análisis profundo sobre la relación Dolor – Aprendizaje, siempre he querido creer (y es aquello que me hace sonreír hasta con esos ojos hinchados de horas de llorar) que todo, siempre es para mejor, si esto también.
 
Además estamos haciendo la vista muy corta eh, hay tanta gente que nos ama, nos necesita, nos corresponde, nos nutre, nos recarga, nos enseña…nos SUMA y ojo que no se suman solamente los billetes, bienes, (vil vil metal) un oído suma, una palabra suma, recordar suma, una sonrisa a tiempo suma. Pero nada sirve si no sumamos, cada uno, desde su rol de turno, puede abrir bien los ojos y sumar….(eventualmente) vuelve.